Los esfuerzos básicos que puede sufrir un cuerpo son:
Compresión: cuando las fuerzas que actúan sobre un cuerpo tienden a aplastarlo o a reducir su longitud o grosor.

Tracción: cuando sobre un cuerpo actúan fuerzas que tienden a alargarlo.

Flexión: cuando las fuerzas que actúan sobre él tienden a doblarlo o flexionarlo.

Torsión: se produce cuando las fuerzas actúan sobre un cuerpo tienden a retorcerlo.

Cortadura o cizalladura: se produce cuando existen dos fuerzas iguales y de sentido contrario que actúan en líneas de acción muy próximas y, por ello, tienden a cortar el material, si no se produce un giro o flexión.






